jueves, 18 de mayo de 2017

Resurrección de la humanidad


Si el mundo fuera fácil no aprenderíamos nada seríamos muy fríos muy mentales, no llegaríamos a exteriorizar las emociones más sublimes, frente a la adversidad, frente a la dualidad,que si bien no es entretenida,sí se logra
La dualidad es necesaria en esta escuela de la vida
 Jesús pasó su vía crucis ahora la humanidad,
 todos y cada uno vamos pasando nuestro vía crucis para resucitar hacia una nueva toma de conciencia .

martes, 7 de marzo de 2017

Exteriorizar nuestra esencia


He visto personas con miedos, siendo luz tienen miedo a situaciones a personas a entidades... y no se dan cuenta que tienen el poder más enorme del Universo que transforma todo en luz: El Amor . Anida en nuestro interior , es nuestra naturaleza solo tenemos que exteriorizarlo llevándonos a la unidad a la armonía y paz absoluta  

sábado, 28 de enero de 2017

No nos desensibilice


Que el conocimiento que se vaya adquiriendo no nos desensibilice, sino terminaríamos como terminaron en un momento los extraterrestres.
Ahí está el ejemplo de Jesús el cayó con la cruz no tanto por el dolor físico que tenía sino por el sufrimiento que le generaba la falta de toma de conciencia que lo rodeaba.
También Jesús lloró: en la tumba de Lázaro, ÉL lloró sobre la ciudad de Jerusalén, Jesús lloró en el Huerto de Getsemaní…, pero se quedó llorando y nada más, no, accionó 
Una cosa es como sentimos y otra como accionamos frente a ese sentimiento
Frente al dolor ajeno vamos a sentirlo en carne propia, eso es tener compasión sentir en carne propia el dolor ajeno y obrar en consecuencia.
Si fuéramos insensibles al dolor ajeno, terminaríamos siendo muy mentales estancándonos en nuestro proceso evolutivo.
Pero ojo… si sufrimos ¿bajamos los brazos? … o reaccionamos con más fuerzas para seguir andando y dar lo mejor de nosotros mismos al todo y a todos.
No bajemos los brazos.

viernes, 4 de noviembre de 2016

Vivir el presente






He visto cantidad de personas que viven ansiosos expectantes proyectándose hacia el futuro preocupándose de cómo va a ser todo cómo va a venir Jesús, cuando, quienes van a evolucionar quienes no….
No nos preocupemos más…ocupémonos en ser cada día mejores personas y ser felices y hacer felices a los que nos rodean.
Si nos proyectamos al futuro vivimos en la ansiedad en una expectativa perpetua dejando de vivir el presente. Si nos proyectamos al pasado vivimos en la nostalgia, dejando también de vivir el presente.
Vivamos en el presente disfrutando a cada paso cada segundo de nuestras vidas como si fuera el último, en paz en armonía en estado de meditación, fascinados como niños, todos los días redescubriendo la belleza que nos rodea que nos ha regalado Dios, y creando a su vez belleza con nuestra actitud de vida.
Vivir la vida no sufrir la vida 

miércoles, 24 de agosto de 2016

No bajar los brazos- todo es cuestión de actitud


Una cosa es como sentimos y otra como accionamos frente a ese sentimiento
Frente al dolor ajeno vamos a sentirlo en carne propia, eso es tener compasión sentir en carne propia el dolor ajeno y obrar en consecuencia.
Si fuéramos insensibles al dolor ajeno, terminaríamos siendo muy mentales estancándonos en nuestro proceso evolutivo.
Pero ojo… si sufrimos ¿bajamos los brazos? … o reaccionamos con más fuerzas para seguir andando y dar lo mejor de nosotros mismos al todo y a todos.
No bajemos los brazos


lunes, 18 de julio de 2016

Llorar y tener miedo no es debilidad




Llorar no es debilidad, tener miedo tampoco, débil es el que no se levanta y sigue adelante.
I. Primero, Jesús lloró en la tumba de Lázaro.
Cuando Jesús llegó a Betania Su amigo Lázaro ya estaba muerto. Lo habían enterrado cuatro días antes. La hermana del difunto salió al encuentro de Jesús. “Jesús entonces, al verla llorando, y a los judíos que la acompañaban, también llorando, se estremeció en espíritu y se conmovió, y dijo: ¿Dónde le pusisteis? Le dijeron: Señor, ven y ve. Jesús lloró. Dijeron entonces los judíos: Mirad cómo le amaba” (Juan 11:33-36).
II. Segundo, Jesús lloró sobre la ciudad.
El Dr. J. Vernon McGee dijo: “En otra ocasión ÉL lloró sobre la ciudad de Jerusalén.
“Y cuando llegó cerca de la ciudad, al verla, lloró sobre ella, diciendo: ¡Oh, si también tú conocieses, a lo menos en este tu día, lo que es para tu paz! Mas ahora está encubierto de tus ojos. Porque vendrán días sobre ti, cuando tus enemigos te rodearán con vallado, y te sitiarán, y por todas partes te estrecharán, y te derribarán a tierra, y a tus hijos dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, por cuanto no conociste el tiempo de tu visitación” (Lucas 19:41-44).
III. Tercero, Jesús lloró en el Huerto de Getsemaní.
Ese es el tercer registro de Él llorando. ¡Oh, las lágrimas que derramó allí en la oscuridad del huerto!