jueves, 14 de marzo de 2013

Todos iguales



Toda doctrina que se encierre en un círculo de protección y no de entrada a todos los que se acercan en el camino, se transforma en una secta. Hay que aceptar respetar y amar a todos por igual más allá de la doctrina en la que se encuentren o fuera de ella. Lo que importa es lo que se aprende en cada lugar que transitamos, más allá de las formas y estructuras que se usen. Y eso que aprendemos es a darnos cuenta que no existe nadie mejor ni peor, todos somos iguales en este camino de retorno hacia Dios, diamantitos en bruto, todos hijos de Dios, en proceso de purificación, solo con diferentes grados de evolución y a la vez necesarios en este proceso de aprendizaje en donde en la diversidad aprendemos a Amar, perdonar tolerar comprender entender y respetar toda diferente forma de ser de pensar y de accionar de cada cual.
Nadie es perfecto por tanto nadie a pasado por esta vida sin haber dañado o ser dañado.
Vinimos para vencernos a nosotros mismos e ir así perfeccionándonos, y en la interrelación que tenemos entre todos, en la convivencia, vamos entendiendo, tomando conciencia y así todos y cada uno evolucionando.
En esta escuela de la vida vencer los errores le corresponde a cada cual. Tenemos que unirnos viendo solo las virtudes que es la esencia divina que lentamente el ser humano va exteriorizando, dejar de lado los defectos que eso le corresponde a cada cual rendir la materia que tiene pendiente en la vida.
Abrirnos a todos los que se cruzan en nuestro camino amarlos y extender nuestras manos e ir enlazando corazones, pues todos son nuestros hermanos de corazón. Y en el Amor no hay etiquetas ni división (=^_^=)
“El que esté libre de errores que tire la primera piedra” dijo el maestro de maestros Jesús (=^_^=)

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